Escapa primaveral a las playas de Muro en busca de la dorada. De cebo tita, sepia y cangrejo.
Las doradas no quisieron aparecer pero las rayas no faltaron a la cita. Al final nos salvó el bolo Eduardo con una bonita lubina que le trajo recuerdos de su más tierna infancia.
Ueepp.. Miquel a veces nos cegamos con una especie y nos olvidamos del resto,creo que es cuestión de enredar, cambiar , intentar otras cosas y sobre todo de no aburrirse.
Haber cuando quedamos y enredamos un rato intentando pescar.
Un abrazo
Molt bé!!! Años llevo sin sacar ninguna lubina buscando la dorada, aunque picadas falladas de ellas seguro he tenido, a ver si esta temporada sacamos alguna de ellas, sin que las doradas no se enfaden. Espero en breve poder publicar alguna salida. Suerte con los peces!!
Miquel