Patinete para acabar el verano
El jueves pasado, tras más de dos semanas sin salir, en un día propicio por el tiempo que hacía y en previsión del mal tiempo que auguraban los medios para el fin de semana, me aventuré a salir a pescar yo solo. Me paré a visitar a un amigo por el camino y compré un poco de cebo.
Al llegar a la bahía de Alcúdia comprobé de primera mano la menor cantidad de gente que hay en las playas, que el tiempo empieza a refrescar y que el agua está cada vez más fría.
Me pase casi todo el día sacando pez vivo con un pie de tres anzuelos y coloqué una caña ligera, cerca, con un anzuelo y un pez. Veía muchísima actividad de lubinas y palometas pasar y las picadas no tardaron en llegar. Cada media hora una picada, alternando lubina y palometa, bastante pequeñas, algunas ni pudieron a llegar a tragar los grandes cebos que ponía, pero, las que no daban la talla las devolvía.
Como solo podía poner dos cañas, reserve la tita para la tarde. Sobre las seis, cambié el pie de 3 anzuelos por una tita y dejé la caña colocada. Casi al instante, una picada majestuosa, digna de ser recordada como una de las mejores picadas. La caña se dobló y abrí el freno del carrete, el hilo salía tan rápido que por poco no se lía en la bobina. Al coger y tensar la caña noté al pez, era como si estuviese dando cabezazos para deshacerse del molesto anzuelo.
Con el freno bastante abierto, lo traía poco a poco, pensando que podía ser algo muy grande por el primer arreo. Al no oponer mucha más resistencia pensé que ya se habría cansado y apreté un poco el freno para traerlo con más firmeza, craso error, pues arrancó con mucha velocidad y mayor fuerza poniendo a prueba mis reflejos para abrir de nuevo el freno.
Me relajé y me dije, no tiene escapatoria, es cuestión de tiempo, ya se cansará y pase a traerla poco a poco, sin forzar.
Tras veinte minutos, pude acercarla lo suficiente para poder verla, una dorada, que en ese momento me pareció inmensa, plateaba entre las olas. Volvió a arrancar, hacia dentro, con todas sus fuerzas, como si ella también me hubiese visto, sacando cuarenta o cincuenta metros de linea.
Tardé veinte minutos más en volver a acercarla, pero esta vez ya la veía más cansada, incluso me pareció haberla perdido en algún momento por la poca tensión que producía. No me confié y esperé que ella misma se rindiese. Ya con la boca abierta y gracias a una ola, se posó sobre la arena, sin coletear ni una sola vez. El anzuelo se le había clavado en una parte dura del lado derecho de la mandíbula, por eso peleó tanto, el anzuelo no le dolía.
Con la pescata hecha, una señora muy amable me ayudó haciéndome la foto de rigor y no tardé mucho en recoger.
¡No me pueden dejar solo!
Buena pesca

Buen patinete!

Toda la pescata
3 Comentarios
si vais solos como si vais acompañados sacais pescado
eso es bueno jeje
mucha suerte
El 22 de Septiembre de 2008 a las 14:59 - Link -
cuantos baños le has dado a la misma dorada ya para un poco hombre, ahora en serio felicidades por lo bien que te lo tomas un saludo.
jose, merda, nos has pillado!, tendremos que comprar otro pescao de plástico para las fotos.
![]()
Deja un comentario
Usuario
Rss
Nube de categorias
Entradas por mes
Chat
No hay nadie en el chat.
Entra!
El 21 de Septiembre de 2008 a las 18:53 - Link -