Julio de 2008
Proeza a bordo del Escakeo
Hoy, el amigo Jose Villalobos nos cuenta una gran proeza que nos llena de orgullo. A continuación, su historia, realmente bien relatada.
El pasado día 26 de Julio, día de Santa Ana para más señas, salí a pescar al amanecer desde Cala Gamba. Me acompañaba en esta ocasión un amigo de la infancia y vecino, Juan Parra y a bordo del Escakeo nos dirigimos hacia el centro de la bahía. Soplaba el típico Gregal de madrugada pero el día apuntaba bien. En el mundo de la pesca, no hay dos días iguales ni parecidos pero por ninguna de nuestras cabezas podía rondar ni por asomo, lo que el destino nos iba a brindar. Como considero que fue un suceso difícilmente repetible en las condiciones dadas y cansado de tener que contarlo una y otra vez, he decidido plasmarlo en estas líneas que me servirá para volverlo a vivir cada vez que tenga ocasión de leerlo.
Aquella mañana, la pesca se nos estaba dando bien, íbamos sacando algunas variadas de ración, otros tantos pageles, un “gató” que puso la nota de color, dos arañas de “cap negre” y como no, incontables y fieles bogas. Yo le comenté a Juan, que las bogas pese a ser un tanto insistentes y limpia anzuelos en ocasiones, pueden ser objeto del ataque de algún depredador. Fue relevante el hecho de que ya una de ellas fue atacada por el camino cuando ya la izaba presentando dos dentelladas en su parte trasera. Es por ello que no me importaba tenerlas rondando. Pero, pese a ir sacando pescado a un ritmo aceptable, lo bueno estaba aún por llegar, y fue a las 10 horas, minuto arriba minuto abajo, cuando sentí una picada brutal a 45 de metros de fondo que mi ligero equipo a duras penas podía resistir.
Amb vent de gregal, ni peix, ni pardal.
Llevamos un tiempo desconectados, eso no quiere decir que no salgamos a pescar, salir, salimos, pero sin mucho éxito. Hace poco intentamos salir una tarde a nuestra querida bahía de Alcudia, pero un viento de gregal fuerte nos hizo cobardes y no llegamos ni a sacar las cañas, una vez ya estabámos allí. Para pasar la tarde, nos pegamos al puerto, para hacer un poco de spinning entre los bancos de lisas grandes. Sin tan siquiera ver pieza.
Segundo Grand Slam, esta vez a los atunes
El miércoles salimos de pesca con el amigo Jose Villalobos a los atunes. Como el año pasado, zarpamos pronto de Portopetro, sobre las 7, en una agradable mañana. Íbamos Jose, Marc (compañero de Jose), Andrés y yo (Edu).
El mar se veía espléndido y la previsión del tiempo vaticinaba un Xaloc sobre el mediodía, en base a eso, Jose planificó la ruta que a la postre comprobaríamos fue muy acertada.
Grand Slam
El lunes por la tarde volvimos a salir, tras casi 15 días sin reunirnos no teníamos muchas esperanzas. Salimos para ver el mar, un bañito y si se precia alguna pieza. Como siempre: ¡que equivocados estábamos!.
Nada más llegar, el baño. El mar se veía calmado y el agua muy caliente, aunque parecía un buen día para la pesca.
Me puse a montar cañas, Hilario montó una cañita de spinning y se metió entre las olas a probar un rato mientras se despejaba de los pocos bañistas que quedaban. Diez minutos después nos gritó de emoción al enganchar una buena palometa, la peleó como un maestro hasta que se rindió a su mano, con algunos espectadores atónitos ante la proeza.
Usuario
Rss
Nube de categorias
Entradas por mes
Chat
No hay nadie en el chat.
Entra!